Dónde viven tus estudiantes: cómo usar el libro de matrícula para la admisión y el transporte

La mayoría de los colegios sabe dónde están sus competidores, pero pocos tienen claro dónde viven sus propias familias. El dato ya existe: está en el libro de matrícula. Puesto en un mapa, responde preguntas que una planilla no responde: hasta dónde llega tu colegio, desde qué sectores llegan los estudiantes de cada curso y quiénes necesitarían un bus de acercamiento. Esta guía explica cómo hacerlo, qué mirar y cómo cuidar los datos, que en su mayoría son de menores de edad.

Para qué sirve saber dónde viven

  • Tu zona de influencia real. El radio que cubre a la mayoría de tus estudiantes es tu zona de competencia de verdad, no la que supones. Es el primer paso del método para analizar la competencia.
  • Difusión de la admisión. Si la mayoría de tus familias viene de dos o tres villas, ahí conviene concentrar la difusión. Y si un sector cercano casi no aporta estudiantes, vale la pena preguntarse por qué.
  • Buses de acercamiento. Los estudiantes que viven lejos y agrupados en un mismo sector son los primeros candidatos a una ruta.
  • Anticipar cambios. Un colegio nuevo, un proyecto inmobiliario o el cierre de un colegio vecino pesan más si ocurren justo donde viven tus familias.

Qué archivo necesitas

Sirve el libro de matrícula o cualquier nómina con una fila por estudiante, en Excel (.xlsx) o CSV: la que descargas de SIGE o de tu sistema de gestión escolar, o una planilla hecha a mano. Para el mapa bastan tres datos:

  • Dirección, con calle y número (el número puede venir en otra columna).
  • Comuna de residencia, de preferencia en su propia columna.
  • Curso, para separar por nivel. La letra del curso es opcional.

Si tu archivo ya trae latitud y longitud, se usan tal cual. Antes de cargarlo, revisa los casos que más fallan:

  • Direcciones sin número o con «s/n»: solo se puede ubicar la calle o la comuna, no la casa.
  • Solo el nombre de la villa o la población, sin calle: suele haber varias con el mismo nombre.
  • La comuna escrita dentro de la dirección y no en su columna, o una comuna que no corresponde a la calle.

Cuatro lecturas útiles

  1. ¿A qué distancia viven? Mira la mediana (la mitad vive más cerca que esa distancia) y cuántos viven a 3 km o más. En una ciudad, un colegio urbano tiene típicamente más de 30 colegios de básica o media a menos de 3 km (ver el análisis): una familia que viaja más que eso pasa por muchas alternativas para llegar al tuyo, y eso dice algo de tu propuesta.
  2. ¿De qué comunas llegan? Una comuna vecina con muchos estudiantes es parte de tu mercado, aunque quede fuera de tu radio. Revisa cómo cambia su matrícula en Matrícula por comuna.
  3. ¿Cambia por curso? Compara parvularia, básica y media. Si la media llega desde sectores distintos que la básica, eso orienta dónde difundir cada nivel.
  4. ¿Qué pasa en cada sector? Dibuja un sector (una villa, un barrio o el área de un proyecto inmobiliario) y compara cuántos de tus estudiantes viven ahí con cuántos colegios hay en la misma zona.
Mapa de EduGeo con los estudiantes de un colegio coloreados por ciclo y el panel con cuántos viven a cada distancia del colegio
En EduGeo, cada punto es un estudiante, con su color según el ciclo, y el panel cuenta cuántos viven a cada distancia del colegio. Ejemplo con estudiantes ficticios.

Buses de acercamiento: por dónde empezar

Diseñar una ruta completa exige conocer horarios, la capacidad de cada bus y los tiempos de viaje, pero el mapa responde la primera pregunta: dónde hay suficientes estudiantes juntos como para justificar un recorrido.

  1. Con el colegio al centro del mapa, busca grupos de estudiantes que vivan a 3 km o más en un mismo sector.
  2. Dibuja una zona alrededor de cada grupo y anota cuántos estudiantes viven dentro. Con el filtro de cursos ves de qué niveles son: los más pequeños suelen necesitar más el transporte.
  3. Ordena las zonas por número de estudiantes y compáralas con la capacidad de un bus. Las que lo llenan, o casi, son las primeras candidatas.
  4. Antes de decidir, consulta a las familias de esas zonas: vivir lejos no siempre significa necesitar el bus.

Cuida los datos de tus estudiantes

El libro de matrícula tiene datos personales, la mayoría de menores de edad. La Ley 21.719, que regula la protección de los datos personales, rige desde el 1 de diciembre de 2026 según su texto vigente y pone especial cuidado en los datos de niños, niñas y adolescentes, guiada por su interés superior. A fines de octubre de 2026, el Senado discutía un proyecto (boletín 18.623-07) para postergar su entrada en vigencia hasta el 1 de diciembre de 2027; mientras no se apruebe, la fecha sigue siendo la de 2026.

Algunas buenas prácticas, uses o no EduGeo:

  • Usa solo las columnas necesarias. Para un mapa no hacen falta el RUN, los nombres ni los teléfonos.
  • No envíes la nómina por correo o WhatsApp a proveedores o colaboradores si no es indispensable, y borra las copias que ya no uses.
  • Cuida con quién compartes el resultado. Un mapa con un punto por estudiante permite deducir dónde vive cada familia.
  • Consulta a tu asesor legal sobre el uso de estos datos en tu colegio: esta guía no es asesoría legal.

En EduGeo, el archivo se lee en tu computador y solo se usan la dirección, la comuna y el curso; el RUN, los nombres y los teléfonos no salen de tu navegador. Para ubicar las direcciones se las enviamos a Google a través de EduGeo, sin guardarlas, y el resultado queda solo en tu navegador hasta que cierras sesión, por un máximo de 30 días. El detalle está en la política de privacidad.

Para cargar tu archivo paso a paso, revisa la guía de uso. También puedes ver un ejemplo con estudiantes ficticios en la demo, con el botón «Estudiantes».